miércoles, abril 04, 2007

ABOUT SCARS


El ombligo, una cicatríz común...

Todos tenemos cicatrices en toda clase de sitios. Como los lunares, siempre me han llamado la atención... y las he mirado como algo particular. Son como mapas secretos de nuestras historias personales, diagramas de historias vividas pegadas a nuestra piel. La mayoría de nuestras viejas heridas se curan, dejándonos solamente una cicatriz. Pero algunas no se curan. Algunas heridas van con nosotros a todas partes, y aunque nos hagamos creer que el corte se curó hace mucho, sabemos que el dolor aún perdura. ¿Qué son peores, las nuevas heridas, que son fuertemente dolorosas, o las viejas heridas que deberíamos haber curado hace años y aún no lo hicimos? Cada día nos hacemos nuevas heridas... y todos tenemos heridas por curar. Quizás nuestras viejas heridas nos enseñen algo. Nos recuerdan dónde hemos estado, qué hemos vivido y en definitiva, qué hemos superado. Nos enseñan lecciones sobre qué evitar en el futuro. O al menos eso es lo que me gusta pensar... aunque realmente sé que siempre habrá ciertas cosas que tendré que aprenderlas una, otra y otra vez...